sábado, 10 de noviembre de 2007

Cuando no sabes cuando


Luego de un largo tiempo de no publicar ninguna entrada, en este mi blog; de algunas que otras dudas, miedos y ciertos paradigmas, resuelvo escribir este tema, que más creo yo habla de mi, de como soy, de como pienso y quizás la estupidez mas grande cometida en mi vida.

Es martes, a diferencia de otros días, este más que especial es un día para no olvidar. Al menos eso creo yo. No se como empezar, creo que empezare por el principio. Después de que algunos pensamientos dando vueltas en mi cabeza, decidí terminar de una buena vez con todo esto, que bien me conozco y se que no me es fácil disiparlo.

Hace poco tiempo, desde el I ciclo en CIBERTEC conozco a una chica que llamare "S", pues ella es una chica buena, inteligente, sencilla, divertida, simpática y buena onda, siempre hemos sido amigos (bueno e tratado de ser "amigo", no creo en la amistad entre un hombre y una mujer, no quiero entrar en detalles sobre eso), siempre hemos sido patas (se acerca más a nuestra relación). En mi fue surgiendo una serie de sentimientos, que nunca pensé sentirlos, me di cuenta ¡estoy enamorado!, ¡enamorado, no pues, y ahora!, no lo planee, simplemente se dio, creo que el enamorarse es querer, uno solo se enamora cuando encuentro de una persona única, de ver de manera perfecta a una persona imperfecta, creo que el querer se da de uno, que no importa si no es correspondido, busca la felicidad del otro. Luego de tener claras esas ideas, y de proveer que no lo podría guardar por mucho tiempo; por que no se puede fingir amor donde no lo hay, ni ocultarlo donde lo hay; de ser sincero conmigo y ser sincero con ella, decidí decírselo. Y claro, "oye, tu eres su amigo, ella esta en una relación estable (tiene enamorado), ella lo quiere, él lo quiere, no puedes interponer en eso, eso no esta bien, ella se merece respeto” dice mi Yo interior.

Sí o sí, se lo tenia que decir, ya anticipadamente estaba listo para lo que iba a escuchar, que muy dentro de mi no quería hacerlo, pero tenia que hacerlo para el bien mió. Fui a su casa, algo nervioso -no es tan fácil decirlo y peor aun sabiendo lo que le iba a decir-, llegue hasta su puerta, toque el timbre, ella bajo, nos saludamos, empezamos a conversar sobre cosas vagas, luego de unos minutos me senté cerca de su puerta y con la voz pausada y temblorosa le dije "S, tengo que decirte algo", ella simplemente, sin interés contesto "si dime", dentro de mi, empieza la duda y un miedo -es difícil estar delante de ella y decírselo-, empecé a bromear y reír (algo tan típico de mi), le digo: "lo que te voy a decir es..., por favor espero que me entiendas y no te molestes, se que estoy mal, esta mal, no es ético, y peor aun si es que viene de mi, considerándome tu 'tu amigo'; lo que empieza mal, obvio no tiene resultados buenos, espero y quiero que nuestra 'amistad' siga como antes, solo quiero ser sincero contigo, se que me entenderás, al menos eso espero, quitarme esto que me consume es lo único que quiero, que claro, soy yo el único culpable, ¿me vez como un tonto?, seguro que sí, sí yo también me veo así, pero así es, las cosas no siempre son como uno quiere, no espero ser correspondido, sino lo contrario, no vaciles en hacerlo, es tonto y lo sé, pero se lo que estoy haciendo", note en ella un gesto de curiosidad, miedo y asombro como nunca antes lo había notado.

Es momento de decírselo, no puedo, me cuesta, me da vergüenza, siento un leve temblor en mi, tomo fuerza y se lo digo "S, me enamore de ti", ¡¿QUÉ?! replico, alzando la voz y con un gesto de sorpresa, "sí, así es, como lo oyes, pero por favor di lo que quieras, imagino que vas a decir, se lo más directa posible, por mi no te preocupes, no importa, se que te sorprende todo esto, vengo a ti con el único propósito de ser sincero, y que seas sincera conmigo, créeme que ya me quite un gran peso de encima", "si, esta bien, esta bien que seas sincero, es mejor así", refuto, luego de quedar un momento en silencio, de preguntar algunas cosas y de la insistencia mía invitándola a que termine y acabe conmigo de una buena vez, "Agustín yo te veo como un amigo, no te podría ver como otra cosa" concluyo, "sí, eso es lo quería escuchar, gracias en verdad por ser sincera, así como lo fui yo”, le conteste. Le pedí que si quisiese fuese más fría, más mala (que masoquista), "lo siento Agustín no puedo ser mala, tu sabes como soy" respondió, solté un carcajada, ella también lo hizo, reímos juntos, ya la tensión se había ido, ya se dijo lo que se tenia que decir, yo me sentía bien, "espero que después de esto no cambies conmigo" le dije, "no, agus como crees, para nada, gracias también por ser sincero" replico, "no como crees gracias a ti, S Perú" reímos, nos dijimos unas que otras cosas sin importancia. Me despedí de ella, me fui caminando tranquilo, relajado, por que sabia que hice lo que tenia que hacer, miro la hora en el móvil es 10:10 pm., me voy rumbo a mi casa escuchando Rock N' Roll, y contento por haber hecho lo correcto (según yo).

Se que es muy paradójico todo esto, quizás lo mas estúpido que haya hecho en toda mi corta vida (lo vuelvo a reiterar), pero es así, por lo general uno se enamorado como un tonto, me enamore, estoy enamorado y seguiré enamorado, seguiré siendo igual con ella, el mismo ‘amigo’ que se muestra tal como es y quizas de vez en cuando comportarme como un colegial irresponsable e inmaduro. De todo esto espero que ella no cambie, se que esto no se relega de la noche a la mañana, pero tengo la certera convicción que pronto todo se disipará y quedara simplemente recuerdos sin sabores.

Es curioso: la gente te lee y te confunde. Te siguen pero luego te abandonan. Te alaban y te insultan. Te sobreestiman y te miran por encima del hombro. Te juzgan y te dejan ser. Te hacen sentir importante, pero en el fondo no eres más importante que ellos ni que nadie. Creen que te conocen, pero ignoran quién eres. Unos te tratan como ídolo, otros como payaso, pero ninguno sabe de qué material estás hecho.

Creo que alguna gente lee equivocadamente este blog y sospecha que detrás de él se encuentra el último bastión de la decencia y la ternura masculina. El último romántico de la comarca. El solitario representante de una especie varonil que, si no está desaparecida del todo, está en indudables vías de extinción. Y, claro, como yo no soy el Don Juan de Marco de Monterrico precisamente, es natural que se produzca algún que otro chasco entre cierto reducido público.

Termino esta entrada contento, por haber hecho lo que creía necesario y les dejo un video que le gusta a S, una vez se lo escuche cantar y creo que anima un poco este blog.


Grupo Cinco - Me enamore de ti y que.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Las ventajas de NO tener novia



¿Y si es un chasco esto de andar buscando novia tan airada e impúdicamente? ¿No estaré haciendo un papelón (más) y no me he dado cuenta? ¿Acaso ha variado en algo mi estatus sentimental desde que abrí este blog, hace exactamente una semana? ¿Será poco el lapso de siete días para medir mis avances, o será suficiente para comprobar mi impericia? No lo sé. Hoy, como notarán, estoy un poco inconforme y misógino. Si Ivan tiene sus arrebatos emocionales, yo bien puedo tener mis raptos antinovia; así que le voy a poner ‘pause’ a esta dudosa búsqueda y me voy a dedicar a cuestionarla.

Cuando uno está sin novia (como yo) puede ejercer sus manías a diestra y siniestra, sin necesidad de negociarlas. ¿Quieres pasarte la tarde jugando en la PC? ¿Quieres dedicar la mañana del sábado a ordenar tu colección de mp3 y la noche a carcajearte con El Especial del Humor? ¿Quieres irte con tus patas a tomar un par de cervezas? ¿Quieres encerrarte a leer o escribir sin interrupciones? ¿Quieres enchufarte el Walkman en las orejas y escuchar todos los tracks hasta quedarte dormido? ¡Pues hazlo! Hazlo, varón, sin culpas ni remordimientos. Hazlo impune e insaciablemente. Hazlo que nadie te llamará a jorobarte y decirte “Ay, flaco, vamos al cine, pues, mira que hace tiempo que no me llevas”. Hazlo que esta vez no oirás una voz gangosa gritándote al teléfono algo como “¿A qué hora vienes ah? Ya le vamos a cantar happy birthday a mi abuelita y tú ni te apareces, bien esto eres”. Hazlo, compadre, que nadie te aniquilará con un abusivo bombardeo de mensajitos de texto en los que se pueda leer un ultimátum de esta calaña: “acuérdate de que hoy tenemos la reunión de mis amigas del instituto. Pasa temprano por mí.

Cuando estás sin novia puedes vestirte como te dé la regalada gana. No habrá quien opine sobre tu atuendo con esas poco delicadas (y siempre dramatizadas) recriminaciones del tipo “¿Otra vez vas a salir con esa camisa vieja? ¡Es la tercera vez que te la pones en un mes!, ¡Encima, te queda grande!”, o “Ay, no, amor, estoy demasiado elegante para ti. ¿No tienes algo mejor? A ver, pues, póntelo si me quieres. No seas chinche. Mira que yo estoy toda linda y tú con esa chompita marrón del año de Ñangué” (¿a propósito, quién carajo se supone que es Ñangué?, ¿alguien sabe?).

Cuando estás sin novia puedes mirar a todas las chicas y salir continuamente de cacería. Puedes corretear colegialas, seducir a mujeres maduras y -lo mejor- mandarles correos electrónicos ‘casuales y espontáneos’ a tus ex. Si te provoca salir a bailar y no tienes con quién, no importa: puedes sumergirte en la pista de baile de algún bar oscuro y tumultuoso y desintegrarte, jubiloso, en medio de la multitud. Cuando no tienes novia puedes organizar tu agenda a la medida de tus tentaciones y tus necesidades. Puedes ahorrar o despilfarrar, indistintamente.

Puedes quedarte a dormir donde mejor te acomode. Puedes embriagarte sin tener que pensar en las excusas del día siguiente. Puedes burlarte de tus amigos pisados y pedirles a sus novias que te presenten amigas solteras para un flirteo ocasional. Cuando estás soltero abres la puerta de tu casa con una sonrisa Colgate y sales a la calle con la secreta convicción de que eres amo, dueño y dictador de tu futuro.

Sin embargo, cuando estás solo a veces también ocurre que te cansas de estarlo. Y entonces, como la buena bestia inconforme que eres, muy pronto echarás a perder todo lo ganado. Renegarás de tu suerte, creerás que eres un desgraciado y, arriesgando tu preciada independencia, te pondrás a buscar novia como si en eso se te fuera la vida. Si tienes algo de tino y autoestima, por lo menos lo harás en medio de la más absoluta discreción, como para que nadie se percate de tu asfixia. Pero te pondrás a buscarla con todos los aspavientos del caso y, en el colmo del trastorno, en el exceso de la necedad, hasta es posible que un día cualquiera -un viernes de noviembre, digamos- abras un blog en Internet para encontrarla.

Sin Sentido

Dime si hay sentido,
guardar este amor reprimido,
en mi pensamiento
y en mi corazón.
Es ilógico todo esto
te amo o te quiero ¡No lo soporto!
me gustas o me obsesionas
siento que me sancionas. xD!
Es cruel mi destino
de amarte y no ser correspondido
como anhelo hablarte
y no dejar de amarte.
Escribo esto sin sentido,
solo pensando en lo vivido.


Si, es un poema tonto, de hecho es demasiado simple, a Yessica le agrado. Por ese motivo lo publico.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Las ventajas de tener novia

Cuando uno está con novia, la vida recupera algo de su decencia perdida. Los fines de semana, por ejemplo, ya no los inviertes en agarrarte a botellazos con tus amigos solteros en un bar de mala muerte, ni en acudir en mancha a una de esas discotecas en las que ves la noche pasar acodado en una barra.

Cuando estás con novia, exploras otras maneras de cuidar tu cuerpo: te aplicas un poco de su crema exfoliante y también de la humectante y, por qué no, hasta de la hidratante. Cuando estás con novia puedes organizar salidas en parejas, inacabables noches de ‘Charada’ y ‘Pictionary’ con amigos, y hasta es más divertido programar el típico viajecito a Canta o Lunahuaná.

Una novia te ayuda a vestirte mejor. Una novia te enseña a cocinar. Una novia te insiste para que ordenes tu cuarto, organices tu agenda, te afeites dos veces por semana. Con una novia –como dice Alberto Fuguet– puedes ir al cine a ver comedias románticas sin sentir culpa. Una novia hace que tu mamá deje de sospechar inmediatamente que eres gay, y si eres gay, una novia te permite dudarlo. Cuando estás con chica, dejas de mirar a todas las mujeres en la calle como un animal excitado y muerto de hambre, y solo observas a las más guapas con el rabillo del ojo. Cuando estás con novia, siempre tienes con quien bailar y eres la envidia de los solteros que se pasan la fiesta estáticos, maldiciéndote desde sus mesas.

Tener novia es tener alguien con quien comer helados y tomar capuchinos después del trabajo, universidad, instituto, etc. Es, desde luego, tener alguien con quien conversar sobre esas millones de cosas bonitas de las que tus amigos suelen burlarse. Con una novia puedes despertarte y sentir, ingenuamente, que nunca más estarás solo. Con una novia puedes pelearte sabiendo que en la reconciliación está el gusto. Yo no tengo novia. Y por todo eso estoy buscando una.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Lo sublime del perdón

Es viernes, despierto pensando en Susan y de que manera tengo que pedirle perdón. Enciendo el ordenador, entro al Messenger, allí como siempre esta Iván, le escribo, río y me animo un poco. Sigo pensando en que hacer, pasa el tiempo y ya es 2:45 pm., salgo de mi casa con el pretexto de hacer unos pagos, pensando en ella y en que decirle. Camino, llego a un parque, la naturaleza me inspira, me siento bien, voy a la tienda, le compro un obsequio, luego del roche que pase en al tienda que en esta ocasión no contaré, camino, el ruido visual me pierde y me incomoda, paso por un chifa con innumerables focos ahorradores que al caer la noche se encienden en una orquesta pálida y melancólica de luz, pensar eso me hizo sentir gris, seguí pensando en que le iba a decir, aborde un autobús y emprendí mi camino.

Bajo del autobús, camino unas cuadras y seguía pensando, camine y camine, cada paso me acercaba más, una sensación nueva, primero olvidé que decir, luego no sabia a donde iba, por último llegue a su puerta, no sabia ni quien era. Presione el timbre como un zombi, espere unos segundos inmovilizando, escuche una voz sublime, “Agus, hola” era ella saludándome desde su balcón, volví en SI, tartamudeando y algo nervioso “Hola Susan, puedes bajar un rato, quiero decirte algo” le dije, “ya espera” respondió, -no me sorprende su actitud sabia que reaccionaria así, la conozco y me atrevo a decir que no le importo-, bajo y abrió la puerta, me emocione al verla, me saludó con una sonrisa, que no esta demás decir que me parece super encantadora; sin saber que decir, atine a devolverle el libro que llevaba en la mochila, “aya... gracias” dijo, “mañana es el examen, estudia” improvise, luego de unos segundos de vaga conversación, le dije que no era precisamente a lo que venia, solo se quedo en silencio y miro hacia el piso, le dije que lo sentía, que no volvería a ocurrir, que cambiaria mi trato con ella, “ya agus” solo dijo sonriendo, esa risa suave y contagiosa que tanto me agrada. Pero no era todo aun, tenía que entregarle mi obsequio, mucha gente pasaba, no se, me dio roche, espere que se fueran, se lo entregue, se sorprendió, solo dijo “gracias”, me basto solo eso para sentirme mejor. Me despedí, sin recordar para que fuera a lo que había ido, le dije que estudiara y me despedí besándole la mejilla, camine solo dos pasos, y en un acto cómico regrese apresurado “¿Me perdonas?” le dije sonriendo, “Siiiii” respondió con una sonrisa en los labios. Qué dulce palabra. Qué gran momento. Gracias, Dios. Gol. Por fin. Qué tranquilidad. Vuelve el alma al cuerpo. Vuelve a reinar la alegría. Qué viva el Perú. Que alguien destape dos cervezas. Hay que celebrar tan magnifico evento, digno de todos los festejos y hasta de las primeras planas ^^. Qué Perú clasifica al mundial ni qué ocho cuartos. La noticia es otra. Susan me perdonó. Salud por eso. Y pidan otra ronda que yo la invito. Me sentí como aquel chico enamorado después del tan esperado “SI” de la chica de sus sueños.

Describir a precisa exactitud lo vivido ¡imposible!, no dejaba de sonreír, pensando en que todo ya se había arreglado y que volvería a ser como antes. Voy rumbo a mi casa, pienso solo en ella y en escribir lo sucedido.

Si leyeron la entrada anterior “Entre cerveza y odio” podrán entender fácilmente el motivo de este otro, muchos de ustedes quizás crean que todo fue planeado, les digo que no siempre es lo que parece ser. Creo que esta historia que más bien parece sacada de una novela mexicana esta el afán mió de compartir la experiencia de lo bello que puede ser el pedir perdón, esto me hace recordar la letra de una canción “... libre solo serás con verdad, perdona y aprende a pedir perdón, eso es libertad no mires más lo que te daña, porque no es un aventura es tu vida real”. De una manera bastante subjetiva, creo que una cosa lleva a la otra y que todo pasara al frió y crudo olvido.

Termino esta entrada contento por haber hecho lo correcto.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Entre cerveza y odio.

Esta es la primera vez que escribo una entrada en un blog, no soy muy bueno escribiendo, pero haré el intento. Eran las 5:00 pm. y unos minutos más, llegaba a la pileta del Royal Plaza, me senté y espere, dentro de un rato entre frió y aburrimiento pensando en lo divertido que seria ese día visitando unas piletas en el Parque de la Reserva y si el tiempo nos lo permitía ir a Larco Mar, y entre otras, allí llegaban ellos, Susan e Iván, amigos de incontables buenos momentos. Esperábamos a unos amigos Paúl y Yessica (más conocidos como Pukazo y Travieza) durante cuarenta minutos, entre risas y un poco de tabaco, nunca llegaron. Sin ganas de ir a ningún lado optamos por lo más fácil y más cerca - el cine, discutimos sobre que película ver hasta que llegamos al acuerdo de ver "El arte del diablo", Iván compró su entrada, compré la entrada de Susan y mía, pero por cosas del destino en el preciso momento en que me entregan los boletos, viene Yessica, de pronto me sentí como dentro de un comic de Condorito haciendo sus tan populares "Plop", la saludamos, nos cuenta que Paúl esperaba en el Parque de la Reserva, todo esto me parecía gracioso, Yessica compro su entrada , compramos gaseosa y popcorn, entramos a la sala y en una situación graciosa de cambio de asientos logramos acomodarnos, aprovecho en decir que la película estuvo un asco, el idioma era tailandés, los subtítulos no se apreciaban bien y el audio malísimo; me sentí culpable por no hacer caso a Iván quien prefirió una comedia, me sentí molesto.

Salimos del cine, prendí un cigarrillo, quedamos en ir a comer el tan criollo pollo a la braza a una polleria conocida que quedaba a unas cuadras más allá, compre dos cigarrillos más y los acompañe; me dio ganas de tomar una cerveza, se lo comente a Iván y siempre con su tan popular "tirin" me acompaño a comprar una cerveza en lata que seria el inicio de mi descarrío, tome casi toda la lata de un sorbo, y yo que no estoy acostumbrado a tomar, fue perjudicial. Un poco picado más bien mareado diría yo, empecé a hablar tonterías, oraciones estúpidas y sin sentido. Entramos a la polleria, ellos ordenaron pollo y yo simplemente un helado: estaba Iván a mi izquierda, Susan y Yessica al frente, de repente "tonta" le dije a Susan, no tengo claro porque se lo dije, pero si recuerdo la satisfacción que me provoco hacerlo, ella como siempre con una sonrisa que por cierto me parece encantadora, trato de disimular que no paso nada; Iván invita a Susan a contar un chiste, no se porque otra vez me la agarro con Susan pero su chiste me pareció estúpido, se lo dije "que chiste más estúpido", "¿es estúpido porque tu lo dices?" replico, "es estúpido por que tu eres estúpida" respondí, eso fue una mezcla de odio, satisfacción y sarcasmo; me sentí mal por hacerlo, pero no podía rectificarme, en ese momento paso por mi mente todo lo que en algún momento me hizo daño y el daño que también yo pude hacer, sentí que todos me odiaban que debería odiar a todos, que debería odiarme, por un momento era solo yo y la nada, sentí que mi vida no tenia sentido. Dije a Yessica que su celular era horrible, cuando en realidad me gustaba, el celular claro esta, "Agus con ese carro se va a tu casa ¿no?" dijo Susan, "¡Quieres que me valla!, mándame a mierda entonces" le dije, también se lo dije a Yessica, todo eso me molesto de mi mismo, me odiaba más.

Espere que terminaran de comer. Salimos de la polleria, y solo quería estar solo, solo quería perderme, Iván me detuvo, me acompañaron hasta el paradero, no me dejaban ir, les dije que no les importaba, insistieron que no me debería ir solo. Susan e Ivan se fueron, espere con Yessica en el paradero, me di cuenta que me estaba comportando como un estúpido, un niño mimado, un total inmaduro, intente ver todo por el lado bueno, decidí irme con ella en el mismo carro que también me lleva hacia mi casa. Ya en el carro y más tranquilo le dije a Yessica que me prestase su celular y que no me aparecía nada horrible, al contrario que era bacán. Vi las fotos y allí estaba Susan, la primera vez que la veo en una foto sonriendo y creo que líneas arriba mencione que me parecía encantadora, me puse a pensar de lo mal que me había portado con ella, de lo mal que había portado con todos, que les cagué la salida. Me despedí de Yessica con un beso en la mejilla, baje del carro, llegue a mi casa no quería hacer nada, más que dormir y tratar de olvidar lo sucedido, llamaron a la puerta, era mi amiga María invitándome a que la acompañe a una fiesta, accedí, estuve con ella un rato luego regrese. Me puse el pijama mas no tenia sueño, me puse a pensar de lo que había hecho, me sentí culpable, "tengo que arreglar esto" pensé y dormí. Hoy me levante y lo primero que hice fue escribir un e-mail a Yessica e Ivan, disculpándome por lo sucedido, aun no le escribo a Susan, creo que tengo que pedírselo de otra manera.

Termino esta entrada y creo que debo cambiar algunas cosas en mí.